Fiesta de la Siembra: un encuentro para sembrar comunidad en la ciudad

Texto: MCA
Fotografías: MCA
1 de julio de 2026
La tarde del pasado 26 de junio, Jardín Cultural Semilla, antes Jardín Educativo, del Museo de Ciencias Ambientales recibió a personas huerteras, familias, estudiantes y público interesado para celebrar la Fiesta de la Siembra, una jornada dedicada a compartir conocimientos, intercambiar semillas y reflexionar sobre el papel de la milpa como un sistema vivo que fortalece tanto la biodiversidad como los lazos comunitarios.
La actividad comenzó con el conversatorio "De los saberes de la Milpa", un espacio de diálogo en el que las y los asistentes compartieron experiencias, inquietudes y aprendizajes en torno a la agricultura urbana y al cultivo de milpa en un contexto urbano. La conversación, enriquecida por la diversidad de perspectivas, permitió reconocer que sembrar en la ciudad implica enfrentar distintos desafíos: desde la disponibilidad de espacios adecuados y el acceso al agua, hasta el tiempo, el conocimiento y las condiciones del suelo. Sin embargo, también quedó claro que cultivar en entornos urbanos representa una oportunidad para fortalecer la comunidad, aunque no es un camino sencillo. Por ello, es clave recuperar saberes ancestrales y acercarnos nuevamente a los ciclos de la naturaleza.
Mientras la lluvia acompañaba el encuentro, el diálogo continuó entre historias, preguntas y reflexiones. Lejos de detener las actividades, el clima recordó a las y los participantes que el agua forma parte esencial de los procesos agrícolas y que aprender a convivir con ella también es parte de comprender los ritmos del campo, incluso desde la ciudad.
Más tarde, durante la actividad "Manos a la tierra", las personas participantes conocieron de manera práctica el sistema de la milpa y sembraron maíz y calabaza, descubriendo cómo estas especies colaboran entre sí para crecer y con ello fortalecen el suelo. La experiencia permitió observar que la milpa no es solamente un método de cultivo, sino un ejemplo de cooperación entre especies y una fuente de aprendizajes para construir comunidades más resilientes.
La jornada continuó con un espacio de trueque, donde semillas, plantas, productos de huerto y artesanías cambiaron de manos, generando nuevas conversaciones y vínculos entre quienes comparten el interés por cultivar alimentos y cuidar la biodiversidad desde sus propios espacios.
Para el cierre de la actividad se realizó un convivio donde se compartieron tamales, las personas participantes tuvieron la posibilidad de entablar diálogos cercanos, mientras compartían el alimento y probaban nuevos sabores como los tamales de hoja santa. Acompañadas de música, en un ambiente festivo y fraterno, concluimos la jornada de la Fiesta de la Siembra: un espacio de encuentro, intercambio y convivencia que nos permitió cultivar nuevos vínculos en comunidad.
Con actividades como esta, el Museo de Ciencias Ambientales continúa promoviendo experiencias que invitan a aprender haciendo, reconocer el valor de los saberes comunitarios y reflexionar sobre cómo, incluso en las ciudades, sembrar puede convertirse en una forma de construir un futuro más sustentable.
Porque la milpa no sólo cultiva alimentos; también cultiva comunidad.


