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El pez guppy: de pequeña mascota a gran invasor

Texto: César Rubio López y Morelia Camacho Cervantes

Fotografías/Ilustraciones: Pintura al óleo por Victor Hugo Rubio Gutierrez

Publicada el domingo 29 de abril de 2026 en la columna Crónicas del Antropoceno en el periódico EL INFORMADOR.

30 de abril de 2026

Es probable que en algún momento de tu vida consideraras tener una mascota nueva. ¿Qué mejor que un pez que no hace destrozos ni orina el sillón de la sala? ¿Qué tal un guppy?, un pequeño pez que, en las tiendas de mascotas, lo encuentras con aletas largas, extravagantes y de colores brillantes.

Muchos peces de ornato, como el guppy, son mascotas populares debido a su apariencia, su bajo precio y su facilidad de cuidado. Sin embargo, los guppies no siempre fueron así. El guppy es un pez de alrededor de dos centímetros de largo originario de ríos y lagos de agua dulce de la Isla de Trinidad. En Trinidad, el guppy salvaje se ve mucho menos elegante: sus aletas son cortas, los machos poseen solo algunas manchas de naranja tenue y las hembras son pardas. Los guppys domésticos le deben su extravagancia a la crianza dirigida, así como los perros pug le deben sus caras aplanadas y ojos saltones.

La historia del guppy no termina entre Trinidad y tanques de acuario. El guppy ahora se ha convertido en uno de los invasores más exitosos del mundo, colonizando miles de cuerpos de agua en más de 70 países, incluso en sitios donde el agua se congela en invierno. ¿Y cómo empezó la introducción de guppies fuera de Trinidad? Tal vez estás pensando que por su uso como mascota, y sí, pero esa es la segunda causa. La expansión de esta especie comenzó por su uso como biocontrol del mosquito que transmiten la malaria (y el zika o el chikungunya), ya que en los 70s se pensaba que los guppys podrían disminuir las poblaciones de mosquitos al comerse sus larvas y sus huevos. Ya no se introducen guppys con este fin, pero sí por su comercio en acuarios y la subsecuente liberación accidental o intencional de mascotas.

El éxito del guppy como invasor se debe a que puede sobrevivir en una amplia gama de ambientes, incluyendo aguas contaminadas. Incluso puede sobrevivir en ambientes salados, aunque sea una especie de agua dulce. Además, el guppy se reproduce con rapidez y puede alimentarse de casi cualquier recurso disponible. En México, los guppys son una de las especies invasoras más comunes en ambientes acuáticos con efectos negativos sobre las especies nativas. En el contexto del cambio climático, las especies invasoras son ahora una amenaza mayor: mientras muchas especies nativas batallan con el cambio, invasores como el guppy pueden tolerarlo fácilmente. Particularmente, las especies de agua dulce se verán afectadas por la salinización de sus hábitats. Durante este proceso, el grado de salinidad aumenta debido a la evaporación del agua por la temperatura elevada. Además, el aumento del nivel del mar por el derretimiento de los glaciares extiende el rango de agua marina hacia el interior de los continentes.

Así, especies acuáticas con alta tolerancia a los cambios de salinidad, como el guppy, podrían tener una ventaja sobre las especies nativas y contribuir con la reducción de la biodiversidad de nuestros ríos y lagos.

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